Escuela “José María Larco”, Jatumpungo

Noviembre 2005 – marzo 2006

 

Por: Martina Neumueller

 

  1. SOBRE LA ESCUELA

La escuela “José María Larco” es una escuela fiscal mixta con 43 niños, de entre cinco y catorce años, en Jatumpungo. El personal de la escuela se compone de la directora, Irene Flores y dos profesoras. Se enseña a los niños del barrio desde el primero hasta el séptimo de básica.

  1. EL TRABAJO CON LOS NIÑOS

Mi horario estaba organizado de la siguiente manera:

LUNES MARTES MIÉRCOLES JUEVES VIERNES
8:00 – 9:00 Todo el Computación con segundo ciclo Inglés con primer ciclo Manualidades con segundo ciclo Cultura física con segundo ciclo
9:00 – 10:00 día con los Ingles con tercer ciclo Computación con tercer ciclo Cultura física con tercer ciclo Manualidades con tercer ciclo
10:00 – 11:00 R           E                             C              R            E        O
11:00 – 12:00 pequeñitos Computación con primer ciclo Inglés con segundo ciclo Manualidades con primer ciclo Cultura física con primer ciclo

 

A) Con Primero De Básica (Los “Pequeñitos”)

En la clase de jardín, están por el momento cuatro niños de 5 años y un niño con síndrome de Down de 8 años. Mi trabajo con ellos siempre tenía una estructura similar: en la mañana hicimos manualidades hasta el recreo y después juegos adentro del aula y afuera en el patio para terminar su día escolar. En manualidades hice con ellos un calendario de navidad, “Memorias” (una para jugar en la escuela y otra para llevarla a la casa), decoraciones para las ventanas del aula, muñecos de tubitos de papel higiénico, aviones y casitas de papel. A veces, antes del recreo, visitábamos al chancho de la escuela.

Después del recreo, frecuentemente jugábamos al juego “Memoriza” como les gusta mucho a los niños columpiarse y hacer la resbaladera, acababa los días con ellos de esta forma. Aunque era un grupo de solo 5 niños, por lo general el trabajo con los pequeñitos era bien exigente como algunos de ellos se enojan fácilmente y se niegan a hacer el trabajo en esas situaciones.

B) INGLÉS

Aquí trabajé con los alumnos en un nivel básico, les enseñé (dependiendo del ciclo) algunas palabras relacionadas con el aula, los colores, los números, los saludos, los animales, los pronombres personales y los verbos: “to go” y “to be”. Usé algunas copias de libros, juegos como “Bingo” (con números y colores), o “Todos toquen una cosa que tiene el color – red – “, un juego de rol (para los saludos) y otras cosas interactivas. Generalmente o intenté repetir las cosas aprendidas frecuentemente para estabilizar el nuevo conocimiento. En las últimas 6 semanas Jochen (otro voluntario de la fundación), se hizo cargo de las clases de inglés con el tercer ciclo, mientras yo seguía con el primero y el segundo ciclo. Además hicimos exámenes con cada ciclo, dos veces en total.

La dificultad con las clases de inglés, era que los alumnos nunca estudiaron su vocabulario, ni hicieron otras tareas. Eso, – me parece – también que impidió el éxito de las clases.

C) COMPUTACIÓN

Aquí el contenido también era básico. Empecé con las partes de la computadora y sus funciones, además les hice conocer (más lueguito con Jochen) los programas “Word” y “Paint”. Después de demostrarles algunas funciones de “Word”, les pedí escribir su nombre y usar las funciones para cambiar, la fuente, el tamaño de la letra, subrayarla y ponerla en negrita. Finalmente tuvieron que guardar el documento en una carpeta Con el primer ciclo, trabajé en “paint”: ellos hicieron intentos de dibujar, cambiar el tamaño del pincel y el color de la pintura. Cuando llegó Jochen, empezamos con la teoría, les explicamos las partes del computador como: “hardware, software o disco duro”, pero era muy obvio que algunos no entendieron nada de la teoría, también seguimos con el trabajo en la computadora.

Jochen siempre trabajó con cuatro niños en las dos computadoras, mientras tanto yo daba algunas tareas a los demás: dibujar una computadora y nombrar las partes, jugar “Memoriza” con los nombres de las partes del computador, escribir textos pequeños, dictar frases sobre la teoría, etc. La circunstancia de solo tener dos computadores para 9 o más estudiantes siempre exigió de nuestra creatividad. En esta área también terminamos los dos trimestres con exámenes.

D) MANUALIDADES

Tenía que improvisar con el material que había: palitos de helado, papel, fomix y goma. Entonces trabajé mucho con papel, por mucho tiempo hicimos: aviones, barcos, casitas, cajones, chanchitos, cocodrilos (de papel, doblando las hojas). Además les pedía a los niños traerme los tubos de papel higiénico, para hacer calendarios de navidad y algunas abejas con ellos. Con los más pequeños hice mariposas y flores con los palitos y un poco de papel. Y aunque siempre preparamos cosas muy fáciles y primitivas, mis alumnos siempre estuvieron entusiasmados durante las clases de manualidades.

E) CULTURA FÍSICA

Para esta clase yo tenía un libro alemán con “mil juegos para niños”. Del libro, siempre cogí las ideas y les di nombres españoles a los juegos: “coger pajaritos, el burro en la pared, el rey, manifestación…”. En la mayoría de esos juegos les hice correr por toda la cancha, lo que les encantó muchísimo a los estudiantes. También jugaron esos juegos antes de las clases y durante el recreo. El único problema era la disciplina de algunos alumnos que no podían respetar las reglas, no querían pertenecer a un grupo determinado o se enojaban fácilmente.

F) SOBRE LOS NIÑOS

Con respecto a los alumnos de la escuela, a mí me parece muy notable que ellos son los más cariñosos, generosos, creativos y vivos de los que he conocido en mi vida. En el trabajo con ellos es tan fácil entusiasmarlos con cosas pequeñitas (como la pura existencia de un voluntario), pero aunque yo diría que son como amigos para mí, también tienen algunas características que no me gustaban: casi nadie dice “por favor”, ni “gracias”, algunos son muy impacientes (no pueden esperar ni un ratito) y algunos no saben tratar bien el material (sobre todo mis marcadores que se perdieron o finalmente estuvieron sin tapas)

E) EL TRABAJO EN LAS TARDES

Al principio yo les ofrecí a los niños actividades en las tardes (de martes a jueves, de 15:00 a 17:00 horas). Muy pronto me di cuenta de que ese trabajo es bien duro porque nunca se pudo decir cuántos niños van a asomar (o si va a venir algún niño) y de qué edad van a ser. A veces vinieron alumnos de 5 a 13 años en la misma tarde, lo que significó un grupo tan heterogéneo que ya no sabía qué hacer con ellos. De todas maneras yo seguí con esa oferta (hasta navidad) y pensé en un proyecto de teatro para los niños que querían participar. Empecé en noviembre con más o menos 15 alumnos para la presentación de “Blancanieves y los siete enanitos”, la meta era presentar la obra en la fiesta de navidad. Este proyecto fue más duro de lo que yo había pensado antes. Algunas razones eran que los niños que querían participar no asomaron todas las tardes, que otros dijeron que “sí” en un día y que “no” en otro día, que los “enanitos” no tuvieron mucha paciencia, que yo no podía explicar todo con mi español y que soy perfeccionista. Además no me facilitó la situación que la directora no cumplió con la promesa de apoyarme “en todo”. Al menos ella me permitió (por razones egocéntricas) repasar la obra en las mañanas, y aunque había muchas interrupciones en la última semana antes de navidad y aunque yo casi me suicidé con esa obra, la presentación para los papás finalmente nos salió (más o menos) bien.

  1. LA COOPERACIÓN CON…

A) LA DIRECTORA

Al principio la relación con la directora Sra. Flores fue mala. Empezó con mi primera visita a la escuela cuando ella casi no me saludó a mí y salió después a una “reunión importante”. En mis primeros días en la escuela ella no demostró ningún interés en mí, ni en mi trabajo con los alumnos, nunca preguntó cómo estoy con los niños, las clases, el idioma, etc., además aunque yo ayudé lógicamente en todo, ella nunca me agradeció, ni me alabó por el trabajo realizado. Tampoco me informó sobre fechas especiales (como los días de los exámenes, la elección de la “Estrellita de Navidad”, la minga, etc.), lo que yo sabía, lo supe por – casualidad -, por las otras profesoras o por la señora Hilda; y cuando ella me prometió traerme el material para las clases de Manualidades, tuve que esperarlo por mucho tiempo y finalmente faltaron cosas importantes. A mí me parece que esa no es la manera adecuada de tratar a un voluntario que viene de un país lejano y trabaja “VOLUNTARIAMENTE”, para ayudar a una institución. “PERO”, con la ayuda de la Fundación, la directora mejoró mucho: ella empezó a interesarse en mi persona (por ejemplo: “¿Y tú no eres racista?) y a veces ella dio que apreciaba mi trabajo. Además ella finalmente conversó con nosotros sobre temas no escolares y al fin nos regaló las camisetas que pedimos.

Y yo espero mucho para todos los voluntarios futuros que ella mantenga esa manera más amable con personas que vienen para ayudarles.

B) LAS COMPAÑERAS

Al lado de la directora trabajan – por el tiempo de un año –, en la escuela las dos profesoras: Liz y Doris. Con la Doris yo me llevaba muy bien, ella me apoyó más que las otras, me informó sobre novedades y planes escolares y además conversaba mucho con ella sobre los niños y algunas actividades no escolares.

Con la Liz, casi no tenía ninguna relación, ella no es una persona muy cariñosa, nos saludamos y ella agradeció después de que yo di clases a su ciclo. Pero ella también me parecía un poco más amable a la larga.

C) LOS OTROS VOLUNTARIOS

Con el primer voluntario David, que llegó en noviembre por 3 semanas, yo me llevaba muy bien pero él no facilitó mucho el trabajo, es que tuvimos diferentes opiniones sobre dar clases y preparar las mismas, yo era estricta con los niños durante las clases, él al contrario era como un amigo para ellos, y como siempre estuvimos en un aula al mismo tiempo nuestros estilos se contradijeron a veces. Además yo siempre preparaba las clases un día antes, mientras que él prefería improvisar totalmente, al final yo di las clases e él era más como un ayudante recibiendo “órdenes”. A mí me gustó más su trabajo con los alumnos durante los recreos porque él también se llevaba muy bien con ellos y los niños lo querían muchísimo.

El segundo voluntario Jochen, que vino en enero por el tiempo de 7 semanas, con él yo compartí las mejor las clases, él se hizo cargo de las clases de inglés con el tercer ciclo, las clases de computación, manualidades y cultura física, las dimos juntos.

También la preparación de las clases el día anterior, funcionaba mejor, como siempre nos encontrábamos para pensar en algunas ideas para el día siguiente. Se puede decir que el Jochen era una ayuda muy buena.

  1. LO QUE YO APRENDÍ

Me parece que yo aprendí un montón de cosas durante esos 4 meses, por ejemplo: a preparar y dar clases con variedad, a ser profesora y amiga al mismo tiempo, a improvisar en la situación y con el material existente, a dar y recibir mucho cariño a/de los alumnos, a pedir ayuda a otras personas (profesoras, voluntarios, niños), y sobre todo el “SI SE PUEDE”, como lema de mi vida.

  1. PALABRAS DE GRATITUD

Querida Jacqueline, querida Carmita, yo quiero agradecerles muchísimo por su apoyo durante mi trabajo: sus visitas y las conversaciones con la directora contribuyeron mucho a la mejora de la situación en la escuela. Además, con su comprensión y la regularidad de las visitas yo nunca he tenido el sentimiento de estar y luchar solita.

Yo les deseo con todo mi corazón mucha suerte para el futuro de la Fundación CREAMOS, y espero que ustedes puedan seguir con tanta energía y tanto entusiasmo.

 

¡SI SE PUEDE

Y

GRACIAS POR TODO!

 

Martina

 

One comment

  1. Qué gran labor realizaron Martina, Jochen y muchos voluntarios más. Estamos reconectándonos con la gente y los proyectos y nos damos cuenta de todos los cambios en la infraestructura y las condiciones generales del sector. Si pudieran verlo desprenderían.

Responder a Carmen Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *